Por qué lo que está bien no se nota

Seguramente alguna vez te habrá sucedido como a mí:  de tanto pasar por un sitio o por mucho realizar una acción, te acostumbrás tanto, que un buen día te sorprendés al no recordar sus detalles.

Es así como te puede “atacar” el hábito de vivir en automático, sin apreciar lo que está bien. Y se puede hacer tan fuerte que sólo prestás atención a las discrepancias, al desorden, a algo fuera de lugar, a un cambio muy notorio.

Eso te lleva a no notar lo positivo y lo edificante que sucede la mayor parte del tiempo. No vivís en presente, no ves el orden, ves el desorden. Sin darte cuenta caés en el juego de elegir abrumarte por un momento o situación poco frecuente, y a esa insignificante excepción entregás tu balance y serenidad habitual como si sólo lo negativo fuera “lo de siempre”. El problema aumenta cuando esa costumbre te lleva a entregarte al catastrofismo.

¿Has pensado alguna vez, por ejemplo, que tu maravilloso cuerpo no debe “ser sentido”? Quiero decir, que cuando estás en perfecta salud no te das cuenta de que el cuerpo “está”, y que realiza millones (¡sí, millones!),  de funciones esenciales para tu sobrevivencia y no lo apreciás porque tenés plena salud… Pero basta con que te hagás un minúsculo corte en el dedo con una hoja de papel, para que “te acordés” de que “está ahí”. Te reclama recordándote que perdiste el perfecto balance que tenías antes y ahora esa pequeña molestia te atormenta.

Un jardín desaliñado repele, uno ordenado, en cambio, hace que te sintás tan bien que quizá no valorés en toda su plenitud cada detalle.

No te acostumbrés. Es cierto que lo que está bien no se nota porque el balance y la armonía “no se notan”: se sienten, se respiran, se hacen parte tuya. Por eso proponéte darle valor a tu capacidad de asombro. Agradecé y mantené esa conexión latiendo cada segundo de tu día. Hacé que todo adquiera una dimensión magnífica. Es tan simple como decidir enriquecer tu vida con los instantes grandes tanto como con los pequeños.

Nunca te acostumbrés a vivir, te perderás la vida.

 

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Diciembre 2017: Cómo manejar un duelo no resuelto en navidad

La Navidad es una fiesta de color, olores y alegría, que se filtran hasta el rincón más privado de la casa. El mundo se viste con ese ambiente, que llena la televisión y los medios de comunicación, especialmente las redes sociales, que se desbordan con recetas, decoración, festejos y fotos de familia, pero si estás enfrentando un duelo, tanta alegría puede lesionarte, y sumirte en una soledad mayor, al no poder compartir el ánimo que supone estas fechas.

No hay una fórmula que saque mágicamente de ese abatimiento, pero sí hay muchas cosas que se pueden hacer, para comprender el aprendizaje que trae la vida en esas circunstancias, y eso comienza con decidir dar un primer paso, pequeño y amoroso hacia tu dolor.

No disimulés tu pena, no te forcés. Preparáte para comprender lo que te agobia y construir sobre esas emociones, para honrar esa ausencia y ese ser querido que se ha marchado, darle la verdadera importancia a su vida y al tiempo compartido, y, a partir de ahora, hacer que haya valido la pena por lo que harás de tu propia vida.

Si no es tu caso, pero conocés a alguien en estas circunstancias, es el momento de tenderle una mano y demostrarle que te importa.

Sylvia-Rodrigos-duelo2

¿Cómo se puede sanar mediante los Registros Akáshicos?

Cuando las cosas se ponen difíciles y todo parece entrabarse, intentamos contentarnos con explicaciones racionales. Es común ver que se abandonan metas y sueños, al aceptar los fracasos como “lo que tocó vivir”, o simplemente acostumbrase a tener una vida difícil y carente.

Conectar con la memoria del alma hace que comprendamos la misión elegida, las cualidades y virtudes, y entonces los caminos se despejan para fluir, no en la realidad que aprendimos, sino en la realidad propia y que no veíamos, esa para la que estamos mejor capacitados, y es tan simple como encender una luz en la oscuridad, y encontrar de inmediato el pasaje de salida.

Los Archivos Akáshicos guardan la memoria de la evolución a través de cada momento y encarnación de toda la existencia del alma. Cada conocimiento que almacena, espera para ser utilizado en tu beneficio, pues te permite ingresar a la manifestación de tu riqueza interna y todas tus cualidades latentes. Así solucionamos desde la maravillosa Esencia que somos, enlazados con la Fuente Creadora.

La lectura de los Registros Akáshicos entra a la información desde un nivel de conciencia libre de juicios para, a partir de las inquietudes y necesidades del interesado, encender zonas confusas de la vida, sanarlas y comprender para qué las eligió, crecer y liberarse de cargas innecesarias que sólo aletargan el paso y distraen del crecimiento.



Pida una cita de lectura y sanación de Registros Akáshicos:

Qué son los Registros Akáshicos

Los Registros Akáshicos son el acceso a los archivos que guardan la memoria del alma. Es la puerta que te permite entrar a la memoria universal, para conocer tu nivel y ubicación en el desarrollo de la existencia del Todo.

Los Registros Akáshicos almacenan las experiencias de vidas anteriores, la vida presente y las capacidades futuras, pues se trata de la energía del UNO que expresa la evolución y la misión que da sentido a la existencia de todo lo que existe.

Es por eso que a través de esa energía también establecemos la conexión con los guías espirituales y el propio Yo Superior, logrando sanar los diferentes planos de la existencia: el físico, emocional, mental y espiritual, en esta encarnación o en otras, que, por no haber sido resueltas, pueden seguir influyendo con resonancias que retardan o distorsionan el avance espiritual.

Los Registros Akáshicos propician la sanación del alma, ya que dan respuestas a las inquietudes más profundas y así llenan esos vacíos que no comprendemos de manera consciente.

Entrar en contacto con las respuestas de tus dones y talentos puede dar un giro a tu vida y encauzarte con claridad hacia el fin que tu alma eligió antes de nacer; podrás conocer la razón por la que viniste al mundo en este preciso momento (o en otros), cómo orientarte con mayor claridad hacia tu crecimiento espiritual, o cómo comprender tu momento presente, son sólo algunas de las interrogantes que tendrán respuesta.

Todas las preguntas encuentran contestación en los Registros Akáshicos: sanan tu alma, tu mente, tu espíritu y también tu cuerpo, que, por ser la caja de resonancia de las vibraciones densas en la que repercuten los mensajes de alerta, (que se repiten porque aún no aprendiste a escuchár), provocan padecimientos que hablan en un lenguaje que debemos aprender a entender.

Te invito a conocer tus Registros Akáshicos, hacer una lectura te abrirá la senda para seguir el curso del alma en esta vida, que libremente elegiste para crecer y avanzar. Despierta tu consciencia.



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